Maid Latte, el Maid café de Gran Canaria.

Barrio de Akihabara, Japón.

La multiculturalidad siempre ha sido un elemento característico de Gran Canaria, por esa razón no es extraño encontrarse aquí iniciativas como el Maid Latte.

¿Qué es el Maid Latte?, a aquellos amantes de la cultura y costumbres japonesas les sonará el concepto de los cafés de maids, para aquellos que no, vamos a llevaros directamente al barrio japonés de Akihabara, donde empezó todo esto.

Akihabara es un barrio mundialmente conocido por ser un espacio íntegramente dedicado a la cultura otaku, más comúnmente conocida como la cultura friki. Es aquí donde surgieron las primeras cafeterías de maids y shitsujis, donde las camareras y camareros vestían trajes elaborados especialmente para servir a los clientes al estilo “sirvientas (maids) y mayordomos (shitsujis)”.

Las maids y los shitsujis deben atenerse a unas reglas de trato al cliente muy estrictas, para que la experiencia para los visitantes sea la de un señor (goshujin-sama) o una dama (ojou-sama) que acaba de llegar a su hogar y está siendo atendido/a por su propio servicio. La comida y bebida no difiere mucho de la que se podría encontrar en cualquier otra cafetería aunque suele ir decorada con algún elemento inocente o tierno, cuyo concepto se conoce como kawaii (lindo).

Asimismo, los maid café son conocidos por realizar jornadas temáticas en las que los trajes del staff cambian, se realizan concursos y ceremoniales dedicados a ese tema, uno de los más exitosos son los neko day (día de los gatos).

Tras el éxito cosechado en Japón, los maid café han dado el salto a muchos otros países con bastante aceptación, aunque también con muchos detractores debido a que, originariamente, los cafés de maids surgieron para cumplir las fantasías de cierto sector otaku de la población masculina japonesa acostumbrado a ver a chicas jóvenes sirviendo a sus “amos” en las series anime. Debemos decir que el trabajo de una maid no tiene ningún contenido sexual, de hecho, está terminantemente prohibido para los clientes tocar a las chicas o preguntar siquiera datos personales; asimismo, debido a la influencia del anime, la clientela se ha diversificado, siendo el sector femenino, uno de los más importantes.

En Gran Canaria hace cinco años que funciona el Maid Latte, pese a no tener local físico (de momento), tienen bastante trabajo cocinando por encargo y organizando eventos como el Tanabata Day. Su gerente, la maid Rakyan, es una joven de 26 años que habla muy entusiasmada del proyecto del que forman parte actualmente seis maids y un shitsuji.

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Rakyan, gerente del Maid Latte en el Tanabata Day.

“Normalmente las maid y los shitsujis no están juntos en un mismo café, pero nosotros hemos decidido mezclarlos para traer lo mejor de los dos mundos.”

Los miembros del Maid Latte acuden a clases de japonés para atender a sus clientes en dicho idioma y cuidan mucho la puesta en escena, la vestimenta (yukatas y trajes típicos basados en los vestidos que solían llevar las sirvientas francesas del siglo XIX), la manera de dirigirse al cliente, incluso la forma adecuada de andar o hacer la reverencia tradicional. Además, las maids son conocidas por sus múltiples talentos de chicas idol: cocinan, cantan, bailan, actúan, diseñan, dibujan y todo lo que se les ponga por delante; por lo que sus eventos suelen ser bastante vistosos.

Aparte de su página oficial en Facebook, el Maid Latte tiene una cuenta de Twitter y de Ask en la que podéis preguntarles lo que se os ocurra.

Por último, os añado por aquí los openings de un par de animes de esta temática. El primero, Kaichou wa maid sama (Mi presidenta es una maid), trata de la vida de una estudiante que debe compaginar su imagen de presidenta del consejo estudiantil “cabrona” con su vida laboral como maid en un café llamado (oh, sorpresa) Maid Latte.

El segundo es Ouran Highschool Host Club, otra comedia bastante loca en la que los protagonistas son un grupo de chicos guapos y podridos de dinero que se dedican a entretener a las damas de su escuela después del horario escolar. La historia comienza cuando un nuevo estudiante (que no es lo que parece) común y corriente se matricula gracias a una beca y termina envuelto en las excentricidades de este disfuncional Host Club.