Y que el sueño continúe

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Tras más de dos meses de espera, la Liga ya está aquí. La UD Las Palmas tiene por delante un inicio de competición de aúpa, en el Vicente Calderón contra el Atlético de Madrid del Cholo Simeone (sábado 19:30 horas, Canal+ Liga). Un Cholo que ha armado uno de los mejores equipos de Europa en los últimos años, conquistando títulos y despertando la admiración en todo el mundo. Además, durante el mercado estival ha sido el club español que más dinero se ha gastado en fichajes, y tan solo han perdido un partido amistoso durante el verano.

En cambio, los amarillos llegan tras una pretemporada dubitativa en la que han ganado cinco partidos (Selección del Sur, Mensajero, Laguna, Marítimo de Funchal y Atlético Tetuán) y han perdido cuatro (Tenerife en dos ocasiones, Almería y Rayo Vallecano), un pobre bagaje para un equipo que va a competir en la mejor Liga del mundo. Tampoco se han cumplido las expectativas en cuanto a los fichajes: se han realizado tan solo cinco (un portero, tres defensas y un delantero), y de momento, las peticiones del entrenador Paco Herrera no se han complacido, y el mediocentro y el extremo deseados por el catalán aún no han llegado. Todavía quedan once días para el cierre del mercado de fichajes, por lo que hay tiempo para que pueda pasar de todo.

Con Javi Varas sancionado, Ángel lesionado y Willian José aún renqueante, todo apunta a que Herrera saldrá con Raúl Lizoain en portería, Dani Castellano, Bigas, Ayhtami/Alcaraz y David Simón en defensa; Javi Castellano, Hernán y Roque en el centro del campo; y Nauzet Alemán, Jonathan Viera y Araujo en la delantera. Un equipo que tendrá que frenar las acometidas de los Jackson Martínez, Griezzman o Vietto, superar la defensa de Godín, Juanfran o Filipe Luis, y ganar el pulso del centro campo a los Koke, Gabi y cía. 

28 años han pasado ya desde el último gol del representativo grancanario en el feudo rojiblanco. Muchos de los jugadores de la plantilla insular no habían nacido por aquel entonces. El sábado tienen la oportunidad de cambiar la historia, de ser el foco de todas las miradas del panorama nacional. El reto es gigantesco, pero en el fútbol todo es posible, así que ¿por qué no soñar?