Cuadrilátero

img.jpg

18 de julio, 21.30h.

Mientras media Gran Canaria temblaba de emoción por ver al ídolo pop del momento; en un pequeño local de Santa Catalina se presenciaba un espectáculo totalmente diferente. Sobre el escenario del Café -Teatro El Bambalinón se mezclaban la picardía, la música, el humor y la reivindicación social con un ambiente cabaretesco que bien podría haber sido parte de la dulce locura de los años 20.

Cuando en Red Canary Media hablamos de la existencia de un talento vibrante y único en Canarias nos referimos a joyas como Cuadrilátero, un grupo de teatro formado por 6 jóvenes que, desde hace dos años se pasea por los escenarios de las islas llevando su mensaje a quienes quieran oírlo.

Esa noche, coincidiendo con la celebración de su segundo aniversario (nuestra enhorabuena desde aquí), Cuadrilátero preparó una velada especial reuniendo sus mejores sketches para agradecer a su público su presencia y su apoyo durante toda su carrera.

Aquí recogemos algunas de las perlas que pudimos disfrutar durante las dos horas de actuación:

Tras una breve presentación del espectáculo pudimos ver a Fina la Delfina y a sus compañeros animales de laboratorio, contándonos su entrañable experiencia como conejillos de indias para productos de belleza.

Una coneja ciega, un delfín narcisista, una zorra ninfómana y lo que podría parecer un ratón algo ido; fueron los protagonistas de este sketch.

Tras la actuación, las cinco chicas cantaron sobre la hipocresía humana y cómo toleramos (y pagamos) barbaridades con tal de obtener nuestros productos o mantener nuestro nivel de vida.

Que lo prueben en ellos primero, ¡que se jodan!

A continuación, y para nuestra sorpresa, algunos de los monumentos más reconocidos del mundo tomaron el escenario: la Estatua de la Libertad, el Cristo Redentor de Río de Janeiro, la Esfinge egipcia y la inestable Torre de Pisa; aprovecharon la ocasión para dialogar sobre política internacional a la vez que se tiraban pullas y comparaban sus respectivos países.

La Esfinje que iba de camino a una operación de nariz, tuvo un encuentro con el mujeriego Cristo brasileño (aquí sujetando a la Torre de Pisa) y con la iracunda Estatua de la Libertad que ya sabéis que no soporta que otros le roben el protagonismo.

Siguiendo con el tono satírico, las maravillosas Princesas Disney nos demostraron que son como cualquier grupo de amigas que se adoran entre ellas (entiéndase el sarcasmo) a la vez que nos relataban los pequeños cambios de guión tras el “y comieron perdices”.

Cenicienta, La Bella Durmiente, Esmeralda, Pocahontas, Jasmine y Ariel discutieron sobre quién salió con quién, quién publicó qué en Facebook, quién tiene el marido más capullo y demás sofisticaciones.

Tras el sketch, Cuadrilátero nos habló (cuando digo "habló" me refiero cantando, claro) sobre la necesidad de superar las barreras sociales que discriminan a la mujer según la condición sexual, origen étnico o género de nacimiento. Todas debemos tener el derecho de ser mujeres si nos sentimos como tales.

Libre para ser mujer

Tras unos minutos de descanso, un tutorial de “YouTuf” nos explicaba en perfecto acento sudamericano (elíjase país de preferencia) cómo hacerte un nombre en esta era loca de Internet.

YouTuf, como universo paralelo que es, nos habla de la rivalidad entre Youtubers e, incluso, entre las mismas que comparten cámara (y, al parecer, también cama).

Y, por último, con un gran clamor del público, la señorita Ohfelia y sus estudiantes repasaron cómo afectan los diferentes estándares de educación al futuro de los estudiantes, además de hablar de las tasas universitarias y demás delicias de nuestro sistema educativo.

¿Un gran clamor del público por qué?, mira la foto, ¿nada?, dale al play.

Nos gusta Cuadrilátero y nos gusta porque tiene un estilo fresco, joven y ácido que consigue aunar las voces de una generación a la que se ha tachado de perdida, vaga e inculta. Cuadrilátero pone sobre el escenario toda la pasión con la que muchos jóvenes trabajamos para honrar el legado de las generaciones anteriores así como para enmendar sus errores. Este grupo de actores y actrices con un talento y naturalidad desbordantes, son la viva imagen de que nuestro futuro no está muerto, muy al contrario, apenas acaba de nacer y ya está dando caña.