El triunfo de todos

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Vale, somos de primera, pero, ¿y ahora qué? Es entendible que para todos los seguidores amarillos este ascenso haya significado una alegría inmensa y un motivo más que justificado de celebración. Es más, si por nosotros fuera, haríamos del 21J un día festivo en toda la isla. El orgullo de ver al equipo de nuestros amores en la máxima categoría del fútbol español, que los mejores jugadores del mundo pisen nuestro estadio y que los medios nacionales presten mucha más atención a la Unión Deportiva Las Palmas hace que nos sintamos felices y partícipes de este triunfo.

Pero no debemos olvidar que tan solo es deporte, que tan sólo es fútbol, que tan sólo es entretenimiento. Hay temas mucho más importantes que afectan a nuestra isla y que merecen toda nuestra atención, temas que de verdad nos afectan de una manera directa. Muchos no entienden esta locura desatada tras el ascenso, no comprenden que la gente se vuelva “loca” por algo que realmente no les va a beneficiar nada, ¿o sí?

La verdadera realidad es que estamos ante un ascenso que va más allá de lo deportivo, ya que también trae consigo consecuencias positivas en lo que a nivel social y económico se refiere, y no solo para el club. Y es que el fútbol mueve a las masas, siendo unos de los pilares fundamentales de nuestra sociedad en pleno Siglo XXI.

El ascenso de Las Palmas a 1ª división es beneficiosa para Gran Canaria y para todos sus habitantes. Económicamente hablando, este hecho supone un empujoncito para la isla, puesto que el número de abonados al estadio crecerá, el número de asistencia media subirá, lo que repercutirá en un mayor consumo en los negocios, un aumento de adquisición de camisetas, bufandas y demás productos con los colores de la Unión Deportiva. El mismo turismo, ya sea nacional o internacional, verá como un nuevo punto de interés el estadio Gran Canaria, donde podrán presenciar un partido de la mejor liga del mundo. El movimiento que todo esto produce hay que aprovecharlo como elemento de máximo proyección, ya que esto va a generar economía. Se traducirá en ingresos para gasolineras, hoteles, tiendas deportivas, restaurantes, bares, etc. Como explica Augusto Hidalgo, alcalde de Las Palmas de Gran Canaria, el ascenso de la Unión Deportiva puede suponer un incremento del 2% en el PIB de la ciudad, pues la vuelta a la máxima categoría  de Las Palmas supone un escaparate para la ciudad y la posibilidad de potenciar la actividad turística (de lo que se sustenta Canarias principalmente), con un impacto económico que se calcula en unos 40 millones de euros. La economía canaria, gracias a esto, se va a volver a activar, generando, entre otras cosas, muchos más puestos de trabajo y recibiendo cada dos semanas a los aficionados visitantes que acudan a Gran Canaria a acompañar a su equipo.

Y es que, en estos tiempos difíciles que corren, toda ayuda debe ser valorada, así que animo a todos los grancanarios, les guste o no el fútbol, que no vean con malos ojos esta alegría desmedida por el éxito deportivo, sino como una oportunidad de crecimiento, una oportunidad de mejoría, una oportunidad de progreso. Seamos conscientes de lo que realmente es importante, seamos capaces de separar el puro entretenimiento de la política, la sociedad y la economía, que es de lo que depende el futuro de todos los grancanarios; pero también seamos conscientes de que este éxito es un éxito del que nos podremos beneficiar cada uno de nosotros. Así que una vez más, y esta vez todos juntos ¡ARRIBA D’ELLOS!

Paula Bolaños