Equality and Feminism / Igualdad y feminismo (bilingüe)

Daniel Dixon

Equality is a core European value, and I feel honoured to have this opportunity to speak about gender equality and feminism.

We have seen great advancements in Europe over the past hundred years, and I am proud of the strides Europe has taken towards gender equality. But there is still a lot of hard work left to do to advance these issues.

In a nutshell, we need to do more.

2017 has been the worst start of the year of the last decade with 17 women murdered

I was fortunate to be raised in a family that that believed in equality, and who chose to raise their children to embrace egalitarian and feminist values. I was fortunate to have a father who raised us to respect and defend everyone’s rights, not just those that look like us, or pray in the same place. Because of my parents, I am deeply grounded in my own identity as a proud egalitarian.

We should not be afraid of the words feminism or equality. Feminism is about equal rights and opportunities for men and women, about everyone having the same choices without facing discrimination based on gender. Equality is not a threat, it is truly an opportunity.

Why do people still fear equality? It is an essential part of any society that wants to be successful in sustainable development, clean economic growth, social justice, peace and security.

Unfortunately, gender discrimination and violence remain commonplace around the world, in fact, here in Spain, 2017 has been the worst start of the year of the last decade with 17 women murdered in January and February.

In this impotent environment it seems like the public authorities don't spend enough resources to educate citizens and fight gender violence. We often read and hear messages from politicians and their parties against violence but those messages don't come with any action.

A huge change needs to take place, and supported by every level of society (from the government to private organisations) that takes aim at the roots of violence and propose and execute effective solutions to the victims of this scourge.

They need to work on a grassroots level and support the organisations and professionals that support people in these situations.

Globally, far too many women and girls are still denied an education, forced into early marriage or compensated at a much lower rate than their male colleagues. The rates of gender-based violence are incredible. This violence destroys the lives of individuals, breaks up families as well as whole communities.

We can find gender discrimination in our everyday lives too. Misogyny creeps into words, jokes and certainly in the media. We should be more conscientious and vigilant to stop it in all aspects of our society. Both men and women need to be willing to stand.

Men need to be identifying themselves as feminists

We also need to truly value the work done in the home, raising families and in the same way we value work in the office. Both men and women are judged and discriminated against for choosing to stay at home with their families instead of remaining in the work force.

Men have a key role to play in demanding and supporting this societal shift. We need to be a part of the conversation. We need to speak out in support of gender equality. We need to be comfortable identifying ourselves as egalitarians and within this, feminists.

Let us teach our children to value equality, to practise respect and to stand up against discrimination. Set an example for our daughters and for our sons so that they will, in turn, set an example for their daughters and their sons.

Now is the time for every one of us to take action in our personal and our professional lives to advance equal rights and opportunities for women and men. It is time for the full and equal participation of women in all areas “social, political and economic” of our world to be the norm, not the exception.

La igualdad es un pilar de los valores europeos, por lo que me siento honrado de tener esta oportunidad de hablar sobre la igualdad de género y el feminismo.

Hemos visto grandes avances en Europa durante el último siglo para alcanzar la igualdad de género, los cuales me enorgullecen, sin embargo, aún queda mucho trabajo para mejorar en este área.

En pocas palabras, necesitamos hacer más.

2017 ha sido el peor inicio del año de la última década con 17 mujeres asesinadas

Tuve la suerte de ser criado en una familia que creía en la igualdad, y que eligió criar a sus hijos para abrazar valores igualitarios y feministas. Tuve la suerte de tener un padre que nos crió para respetar y defender los derechos de todos, no sólo de los que se parecen a nosotros, o rezan en el mismo lugar. Gracias a mis padres tengo una identidad igualitaria profundamente arraigada en mí de la que me siento orgulloso.

No deberíamos tener miedo de las palabras feminismo o igualdad. El feminismo significa igualdad de derechos y oportunidades para hombres y mujeres, que todos tengan las mismas opciones sin enfrentarse a la discriminación de género. La igualdad no es una amenaza, es realmente una oportunidad.

¿Por qué la gente todavía teme la igualdad?, es una parte esencial de cualquier sociedad que quiera tener éxito en el desarrollo sostenible, el crecimiento económico limpio, la justicia social, la paz y la seguridad.

Desafortunadamente, la discriminación de género y la violencia siguen siendo comunes en todo el mundo, de hecho, aquí en España ya estamos viviendo el peor inicio del año de la última década con 17 mujeres asesinadas en enero y febrero.

En este entorno de impotencia parece que los poderes públicos no emplean suficientes recursos para educar a sus ciudadanos y ciudadanas y combatir la violencia de género. A menudo nos encontramos con mensajes de políticos y sus partidos contra la violencia pero que no conllevan una acción pareja.

Es necesario un gran cambio apoyado por todos los niveles de la sociedad (desde la clase política hasta las organizaciones privadas) que ataque las raíces de la violencia de género y proponga y lleve a cabo soluciones efectivas a las víctimas de esta lacra.

Es necesario trabajar en los niveles más básicos y apoyar a organizaciones y profesionales que ayuden a personas en estas situaciones.

En todo el mundo, muchas mujeres y niñas siguen estando privadas de educación, forzadas a casarse a edades tempranas o con un sueldo mucho menor que el de sus colegas varones por el mismo trabajo. Las tasas de violencia de género son increíbles, esta violencia destruye vidas individuales, rompe familias así como comunidades enteras.

También encontramos discriminación de género en nuestra vida cotidiana, la misoginia está en las palabras, las bromas y también en los medios de comunicación. Debemos despertar nuestra conciencia para ser capaces de detener el machismo en nuestra sociedad. Tanto hombres como mujeres deben involucrarse.

Los hombres deben identificarse como feministas

Asimismo debemos valorar de verdad el trabajo realizado en el hogar, criando familias de la misma manera que valoramos el trabajo en la oficina. Se juzga y se discrimina tanto hombres como mujeres por elegir quedarse en casa con sus familias en lugar de permanecer en el trabajo.

Los hombres tienen un papel clave que desempeñar para exigir y apoyar este cambio social: necesitamos ser parte de la conversación, necesitamos hablar en apoyo de la igualdad de género, necesitamos estar cómodos identificándonos como partidarios de la igualdad y feministas.

Enseñemos a nuestros hijos a valorar la igualdad, practicar el respeto y luchar contra la discriminación. Seamos un ejemplo para nuestras hijas e hijos para que estos se conviertan en ejemplos para los suyos.

Este es el momento en el que debemos dar un giro a nuestra vida personal y laboral para acercarnos a la igualdad de derechos y oportunidades entre mujeres y hombres. Es el momento para que la participación plena y equitativa de las mujeres en todas las áreas (social, política y económica) sea la norma, no la excepción.