Leonor Martel. La creatividad como secreto del éxito.

Paula Bolaños

Cuando hablamos de peluquería y maquillaje pensamos inmediatamente en el sábado noche, en una pasarela de moda o en las Kardashian, pero existe todo un mundo detrás que hoy os mostramos de la mano de una de las mejores profesionales del maquillaje, la peluquería y la caracterización de Canarias: Leonor Martel.

Cuando alguien te pregunta a qué te dedicas, ¿qué les respondes?

¡Guau! (risas), cuesta a veces definir lo que hago porque tengo varias profesiones y todas ellas me gustan. Hago estilismo de novias, también me dedico a la formación y a todo lo que entra dentro del maquillaje y la peluquería, desde un beauty con el que parece que no llevas maquillaje hasta convertirte en una criatura hasta ese momento desconocida.

En un momento de mi vida esta atracción por ramas tan diferentes me llevó al gran dilema de elegir un camino profesional. Cuando tenía mi salón de peluquería contaba con muchos clientes habituales, pero llegó un momento que tuve que dejar esa profesión más cómoda para dedicarme al mundo del maquillaje, la caracterización y la creatividad; muchos me decían que por ahí encontraría menos salidas laborales que con peluquería, pero a mí me gustaba tanto que me dio igual si luego no encontraba trabajo, siempre me ha importado más hacer lo que me gusta.

Me encantan los cambios radicales, cuando alguien me dice “quiero cambiar” yo soy feliz.
— Leonor Martel

No significa que me haya dejado de gustar el mundo de la peluquería, todo lo contrario. Pero la peluquería, si bien es más cómoda, no te permite innovar tanto, muchas personas son fieles a un estilo de cabello o color y es más complicado crear. Mi parte favorita son los cambios radicales, cuando alguien me viene y me dice, “quiero cambiar”, ahí soy feliz.

Algo que también me gusta de la peluquería y que puede extenderse al resto de mis profesiones es el trato personal, ser capaz de comprender las sensibilidades y los gustos de la persona, hay muchos autollamados profesionales que no escuchan a sus clientes y que terminan haciendo un trabajo de poca calidad.

¿Siempre has tenido trabajo?

Sí, no me puedo quejar por ese lado, y creo que precisamente esa tendencia a abarcar diferentes áreas me ha beneficiado. Cuando se tiene sólo una profesión las opciones también están limitadas.

Es cierto que mi personalidad me impide trabajar mucho tiempo en lo mismo, me gusta cambiar y por eso el mundo del maquillaje me atrae tanto, porque es amplísimo, lo que más me atrae es la caracterización, es muy creativa y te permite investigar y jugar mucho, la parte negativa es que aquí no tenemos mucha demanda de caracterizadores, sobre todo podemos movernos en el mundo del cine.

¿Quieres trabajar aquí en Gran Canaria o preferirías irte fuera?

He viajado bastante por trabajo, mi hermano Adrián que ha vivido en Londres (ahora está en Australia), me ha llevado a algunos de sus espectáculos para maquillarle además de haber ido varias veces a la península; no me importa salir, pero tengo la gran barrera del idioma y la familia tira mucho, tengo aquí a mis hijas y a mis padres, ellos son los que hacen que me apetezca trabajar aquí.

También estamos teniendo oportunidades con productoras extranjeras porque se están dando facilidades para rodar películas en la isla, pero el problema es que esas películas hasta ahora no han generado empleo en la isla porque se traen a sus propios equipos. Aquí hay muchísima gente preparada a la que no se le da la oportunidad de mostrar su talento.

Deberíamos instar al Gobierno regional a que si las productoras quieren beneficiarse de lo que Gran Canaria puede ofrecer contraten gente de aquí como parte de sus equipos. Es frustrante que no podamos mostrar lo que valemos, hay muchas compañías que se sorprenden cuando les decimos que aquí podemos hacer prótesis faciales, prótesis pilosas u orejas de gnomos si quieren; tenemos las herramientas y tenemos a los profesionales.

¿Cómo te formaste?

Empecé a formarme gracias a mi hermano. Adrián se presentó a la gala Drag Queen en el 2000 y me pidió que le maquillara sin yo tener ni idea de maquillaje todavía, cuando veo fotos de aquella gala ahora me digo “¡vaya cuadro!”, pero por aquel entonces yo estaba encantada con el resultado y le valió el primer puesto así que fue todo un éxito.

Ese fue mi primer contacto con el mundo del espectáculo, y a partir de entonces empecé a desarrollarlo, primero como hobby y luego a través de cursos; igual que hay quien dedica sus vacaciones a seguir a su equipo de fútbol yo me pagaba cursos de caracterización donde los hubiera y así poco a poco me fui formando.

Existen fundamentalmente dos ramas dentro del maquillaje: la rama artística y la rama de belleza. Una gran parte de los maquilladores y maquilladoras solo pueden trabajar en una de ellas porque son dos mundos completamente diferentes: cuando te acostumbras al maquillaje artístico tiendes a exagerar y a usar efectos que no sirven para un maquillaje de belleza y al contrario, cuando maquillas belleza prima lo sutil y el efecto natural que nunca funcionaría en artístico; la línea entre lo artístico y la belleza es a veces demasiado confusa.

Soy católica y me encantó que Drag Sethlas se inspirara en mi religión
— Leonor Martel

Sin embargo, para mí está muy clara, sé hasta dónde llega belleza y desde dónde empieza artístico y creo que eso me da una ventaja al poder especializarme en ambos campos.

Como profesional iniciada y que ha formado parte de la Gala Drag Queen de Las Palmas, ¿qué te ha parecido la gala de este año?

A mí me ha encantado, se lo han currado muchísimo, ha habido maquillajes espectaculares y puestas en escena maravillosas. Me gustó muchísimo la puesta en escena de Don Quijote de la Mancha, por ejemplo, o el de la Bella y la Bestia. Cada vez se lo trabajan más y cada vez hay mejores profesionales.

Desde que mi hermano ganó la Gala Drag en el 2000 todos los años he participado y siempre he maquillado a varios drags y sus equipos de baile (recuerdo una gala en la que maquillé a siete, ¡fue una locura!), y siempre termino diciendo que no voy a hacerlo más (risas), estos chicos me traen loca, son súper imprevisibles y siempre andan cambiando cosas a última hora. Pero cuando llega el momento no puedo negarme, a Drag Anémona por ejemplo, lo he maquillado siempre; y al igual que a él llevo muchos años maquillando a drags y se crea un vínculo que va más allá de una relación profesional.

¿Qué opinas de la actuación de Drag Sethlas?

Me encantó, desde que lo vi en la preselección ya sabía que iba a ganar. Es cierto que causó polémica pero a mí me gustó que se inspirara en lo religioso, pero claro, yo lo veo desde el punto de vista sano y creo que depende mucho de la perspectiva con la que lo mires. Entiendo el sentir de los religiosos, pero creo que es necesario que aprendamos a tomarnos la fe de otra manera, quien crea tiene todo el derecho a manifestarlo, quien no crea, también; y todo esto te lo dice una católica.

Israel Reyes (director artístico del Carnaval de Las Palmas) dijo algo con lo que estoy de acuerdo: si la actuación de Sethlas hubiese sido en un teatro cerrado no hubiera pasado nada, pero al ser en público y haberse retransmitido se ha generado toda esta humareda.

El hecho de que hayan intentado atacar legalmente a este muchacho por su actuación me parece una locura, hay veces que me da miedo esta sociedad cada vez más cerrada, fíjate en la guagua de Madrid contra los niños y niñas trans; no entiendo de dónde viene todo este odio pero sé que en lugar de permitirnos avanzar, nos está haciendo retroceder.

Volvamos a ti, ¿disfrutas de tu trabajo?

Mucho, adoro mi trabajo y creo que por eso soy buena, cuando se tiene pasión el camino es mucho más fácil, cuando trabajas porque no te queda otra te tienes que enfrentar a muchos más obstáculos, es por eso que siempre me digo que cuando estoy trabajando pero no me siento bien es cuando tengo que cambiar.

Me lo paso muy bien trabajando porque no importa cuál de mis profesiones esté ejerciendo, mi trabajo siempre tiene que ver con creatividad, y eso me encanta. Por ejemplo, cuando empiezo a arreglar a una novia debo primero conocerla y en base a lo que aprendo de ella creo toda una fantasía exclusiva para ella, soy muy exigente con mi trabajo y continuamente busco cosas que mejorar, pero a veces creo que debo tener un ángel guiándome porque en ocasiones, cuando termino un trabajo, me sorprendo a mí misma, sobre todo cuando trabajo con novias.

Háblame un poco más del mundo del maquillaje de novias.

El mundo novias parece encasillado y clásico, pero en realidad es súper creativo y todo depende de los gustos de la novia, te las puedes encontrar desde las más clásicas hasta las más rompedoras.

No te puedo decir que me desagrade nada, nunca he tenido una mala experiencia con una novia porque antes de comenzar con ellas siempre hay un profundo trabajo previo que consiste en saber qué le gusta y qué no y adaptar los modelos o las tendencias estéticas generales a sus características particulares.

Desde que yo me encuentro con ella por primera vez la observo y capto esas particularidades: cómo viste, cómo se peina, si se maquilla y cómo, qué tipo de accesorios lleva… todos esos detalles te van dando pistas del mundo interior de la persona y son los que utilizo para comenzar a crear.

A una novia no se la transforma, se la descubre
— Leonor Martel

Puesto que esta parte de trabajo previo es tan importante para poder ofrecer un buen servicio he desarrollado un test propio que me permite averiguar el estilo de la novia y que me de un punto de partida para trabajar. A día de hoy todas mis pruebas han gustado a la primera por lo cual me siento muy afortunada.

Al contrario de lo que pudiera pensarse, el maquillaje de novias no solo cumple una función estética. Es normal que una novia esté sometida a una gran cantidad de estrés, por lo que el tiempo que están conmigo les permite relajarse, actúa como una especie de terapia. Siendo maquilladora aprendes a transmitir seguridad y mi personalidad me permite llegar a ellas con facilidad.

Cuando hablamos de belleza, y especialmente en la belleza de novias, hay que tener mucho tacto, el estilo que nos gusta no siempre se corresponde con lo que nos favorecería, y por ello es imprescindible conocer muy bien el cuerpo, las figuras y los diferentes estilos para ser capaz de aconsejar con conocimiento de causa. Por ejemplo, cuando una novia prefiere un moño bajo pero resulta que tiene el cuello cortito el efecto final es un cuello aún más corto, es nuestro deber como profesionales hablar con la novia y explicar el efecto que ciertos elementos pueden tener en sus facciones y qué podemos hacer para que el resultado final sea satisfactorio. Generalmente las novias agradecen este trato y aceptan mis propuestas porque han llegado a comprender el proceso.

Tengo un sentimiento especial con las novias, ¡me parecen tan bonitas!, como si en ese momento estuviesen mostrando su esencia real. A una novia no se la transforma, se la descubre.

También trabajas como docente, ¿qué es lo que más y lo que menos te atrae de ser profesora?

Ahora mismo estoy dando clases de Caracterización de personajes en el Centro de Referencia Nacional de Las Palmas perteneciente al Servicio Canario de Empleo.

Dar clases me encanta, lo que más me gusta es ver a mis alumnos y alumnas experimentar con lo que les has enseñado y que, como resultado, descubran algo nuevo; eso me permite seguir aprendiendo yo misma a la vez que ellos se desarrollan.

También me resulta muy gratificante verles triunfar, cuando terminan su formación conmigo y les veo formando parte de algo importante me enorgullezco un montón, casi como si fuera su madre (risas). Creo que esto es muy necesario para ser un buen formador o formadora, alegrarse del triunfo de tus alumnos/as.

Si tuviese que decir algo que no me gusta de la enseñanza diría que no me gusta dar clases a grupos grandes, porque no puedes adaptarte a cada uno individualmente, sino que, salvo excepciones, debes tratarles como grupo y el gran problema es que dentro de un grupo puede haber gente de todo tipo y con toda clase de experiencias, por lo que la formación no se ajusta del todo a las necesidades individuales. Como docente procuro que todos aprendan las bases y luego darles las herramientas necesarias para que ellos desarrollen esas bases hasta donde quieran.

La cantidad de conocimientos que puedes transmitir es muy limitada, sobre todo por el tiempo, es por eso que creo que lo imprescindible es otorgarles una base sobre la que ellos puedan experimentar y seguir creciendo.

¿Sigues aprendiendo?

Siempre, el maquillaje y, por extensión, todas las disciplinas artísticas se perfilan cuanto más las practicas, el arte es algo vivo que crece a medida que trabajas.

Te pongo un ejemplo, soy de Valsequillo y allí tenemos la leyenda del Perro Maldito que se transforma en fiesta popular anualmente; soy la responsable, desde hace unos años, de crear al Perro Maldito para que la fiesta tenga lugar, es un trabajo enorme pero muy gratificante y es fantástico cuando veo las fotos del inicio y las de ahora y puedo ver mi evolución como maquilladora y es fantástico saber que el año que viene habré mejorado todavía más.

También es cierto que la caracterización es un mundo que está expandiéndose y que cada vez se mezcla más con otras áreas como la tecnología, por lo que siempre habrá cosas que aprender. Por ejemplo, tengo muchas ganas de aprender a hacer animatronics y así darle vida a mis prótesis.

Hay muchas áreas que me apetece mejorar y en las que me formo cada vez que tengo oportunidad, el aprendizaje es algo permanente en mi vida profesional y es algo a lo que no creo que deba renunciar nunca.

Si no fueses maquilladora, ¿qué serías?

Comencé como administrativa trabajando en la empresa de mi familia. Estuve unos años rodeada papeles hasta que no aguanté más y dije “papá, lo siento mucho pero me voy a hacer lo que me gusta” (risas) recuerdo que él me dijo algo así como que ya volvería pero hasta hoy no he lamentado mi decisión.

¿Qué planes tienes para el futuro?

Tengo varios, algunos son secretos todavía, pero el principal es seguir potenciando mi marca como autónoma: Leonor Martel, que es un compendio de todo lo que hago: maquillaje de novias, formación en peluquería, maquillaje y asesoría y también maquillaje para espectáculos.

Me gustaría tener más tiempo para disfrutar de mi trabajo, vivo en una constante vorágine y cada vez más veces veo imágenes de trabajos pasados que me encantan pero que no he tenido tiempo de disfrutar.

También me gustaría ofrecer mi propia formación, me gustaría desarrollar mis cursos y, al contrario de lo que ocurre con la formación pública, en la formación particular es el alumno o alumna la que busca profesor, por lo que la relación es distinta. Estoy reformando mi casa con este propósito y está casi listo, así que estoy muy emocionada.

Muchísimas gracias por dedicarnos un tiempo y responder nuestras preguntas. Podéis saber más sobre Leonor Martel en su web www.leonormartel.com.